Diferencia entre mantenimiento preventivo y correctivo de equipos médicos

En la gestión de equipamiento médico, existen dos enfoques principales de mantenimiento: el preventivo y el correctivo. Comprender sus diferencias es esencial para diseñar una estrategia eficiente.

Mantenimiento preventivo:

Se realiza de forma planificada, siguiendo un programa establecido basado en intervalos de tiempo, horas de uso o recomendaciones del fabricante. Su objetivo es evitar fallas antes de que ocurran, garantizando la disponibilidad continua de los equipos.

Ventajas: reduce fallas imprevistas, prolonga la vida útil de los equipos, permite programar recursos con anticipación y facilita el cumplimiento de requisitos de acreditación.

Mantenimiento correctivo:

Se ejecuta después de que ocurre una falla o mal funcionamiento. Es reactivo por naturaleza y suele implicar mayor urgencia, costos más altos y tiempos de inactividad no planificados.

Desventajas: interrumpe servicios clínicos críticos, genera costos imprevistos (repuestos urgentes, horas extras), dificulta la planificación de recursos y no es bien evaluado en procesos de acreditación.

Si bien el mantenimiento correctivo siempre será necesario en algún grado (fallas imprevistas), una gestión eficiente busca minimizarlo mediante un programa de mantenimiento preventivo robusto. El equilibrio ideal depende del tipo de equipo, su criticidad clínica y las recomendaciones del fabricante.

SIGES permite gestionar ambos tipos de mantenimiento en una sola plataforma, con alertas automáticas para actividades preventivas y registro detallado de intervenciones correctivas.